CALMA EL DOLOR DE ESPALDA CON LO MÁS NATURAL.

El dolor de espalda puede ser causado por cansancio, estrés, la presencia de una hernia discal, mala postura o debido a traumatismos, y algunas medidas simples que se pueden practicar para aliviar el dolor de espalda.

Son descansar lo suficiente y movilizar los músculos para mejorar la circulación sanguínea, promoviendo el bienestar.

El dolor de espalda es uno de los problemas médicos más comunes, puede ser un dolor en forma de pinchazos, lacerante o que arde, y puede irradiarse hacia las extremidades causando sensación de hormigueo, adormecimiento o debilidad en los brazos y piernas.

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Este dolor puede presentarse tanto en la espalda baja, en la espalda alta o en el medio de la espalda, sin embargo, las recomendaciones a seguir sirven para tratar el dolor en general.


Las plantas pueden ser tus aliadas para tratar el dolor de espalda.

Tienen muchos menos efectos secundarios que los fármacos y son menos tóxicas.

Pese a ello, conviene que consultes con el especialista antes de tomar cualquiera de ellas: independientemente en donde se encuentre.

Intente quedarse acostado de lado o sentado de forma que la espalda esté totalmente recostada en la silla por algunos minutos, y evite quedarse mucho tiempo en la misma posición, incluso estando sentado, acostado o de pie

Al estar en una posición más cómoda, conseguimos respirar mejor y las fibras musculares se sueltan, aliviando el dolor de espalda.

Colocar una compresa caliente Coloque una compresa tibia exactamente en la región donde se está generando el dolor de espalda, dejándola actuar durante 20 minutos.

Masajear.

Una buena forma de aliviar el dolor de espalda es tomar un baño tibio, dejando que el chorro de agua tibia caiga bien fuerte sobre la región donde se presenta el dolor.

Realice un auto masaje, con sus propias manos utilizando un poco de crema o de aceite, realizando movimientos de moderada intensidad, insistiendo más en las regiones donde hay más dolor.

Descansar en una posición favorable.

A la hora de dormir, la persona se debe acostar de lado o boca arriba con la cabeza bien apoyada en una almohada que no sea muy suave, por lo menos durante 8 horas.

Lo ideal es colocar otra almohada debajo de las rodillas si la persona está boca arriba, o entre las rodillas, si duerme acostado de lado.

Mantener un peso saludable.

Una de las causas del dolor de espalda es el exceso de peso que sobrecarga las articulaciones, por lo que llevar una dieta equilibrada llevando a cabo una reeducación alimentaria dará buenos resultados a largo plazo.

Reducir el estrés y la ansiedad.

El estrés y la ansiedad provocan tensión muscular, lo que causa que la persona sienta la espalda dolorida.

Para aliviarlo, se pueden colocar 2 gotas de aceite esencial de lavanda o marcela en la almohada, pues tienen propiedades calmantes que favorecen el sueño.

El estrés y la ansiedad provocan tensión muscular, lo que causa que la persona sienta la espalda dolorida.

Para aliviarlo, se pueden colocar 2 gotas de aceite esencial de lavanda o marcela en la almohada, pues tienen propiedades calmantes que favorecen el sueño.

Realizar estiramientos.

Realizar estiramientos de espalda puede aliviar los dolores y la tensión muscular.

Sin embargo, debe evitar realizar esfuerzos y ejercicios como pesas o danza.

Prevenir caídas.

Principalmente en los ancianos, se debe tener algunos cuidados, como recurrir a bastones y evitar tener alfombras dentro de casa, para evitar las caídas y agravar los dolores en la espalda.

Mejorar la postura.

Tener la postura correcta durante el día evita el dolor de espalda.

En aquellas personas que ya sufren pues también ayuda a disminuirlo.

Vea algunos ejercicios para mejorar la postura.

Al seguir estas recomendaciones el dolor de espalda deberá aliviarse, pero si se aparece constantemente, puede indicar que hay una debilidad muscular, por lo que podría ser necesario practicar algún tipo de actividad física.

Como muchas veces el dolor de espalda es causado por una mala postura, realizar algunas sesiones de reeducación postural con un fisioterapeuta especializado puede ser de gran ayuda.

Cómo evitar que vuelva el dolor de espalda.

Estírate en el suelo:

Pon una mano en cada rodilla y acerca las piernas hacia el abdomen.

Siente el estiramiento de la zona lumbar y gira lentamente de lado a lado.
De rodillas:

Estírate hacia delante.

Pon la mano derecha sobre la otra, inclina el cuerpo hacia la derecha y balancéate.

Cambia de lado y repite.


De pie:

Deja caer el cuerpo hacia delante (sin hacer rebotes).

Siente cómo las vértebras se van separando.

Aguanta un minuto.

No hace falta que llegues a tocar el suelo.

Si sufres lumbalgia, consulta con tu médico.

Así te afecta la “barriguita.


Ese exceso de curvatura de la espalda hace que por cada kilo de peso extra se ejerza una presión de 4 kg más sobre cada una de las vértebras lumbares, las de la zona baja.

Revierte el problema.


Si eliminas ese “cinturón de grasa” y mantienes fuertes los músculos que rodean las vértebras, eliminarás tensión, recuperarás estabilidad y alejarás el dolor.

Los ejercicios abdominales pueden perjudicar pero los hipopresivos (si no hay hipertensión) son efectivos y seguros.

Los hipopresivos refuerzan la espalda de forma seguraTúmbate con las piernas dobladas y los pies en el suelo.

Coge aire notando cómo se abren las costillas y mete el ombligo hacia dentro.

Vacía el aire y aguanta 10 segundos la respiración.

Repite 5 veces.

EVITA LOS “NERVIOS” QUE TENSAN LA ESPALDA.
Si apuntases en un papel cuándo te duele más la espalda y cómo estás ese día, es muy probable que llegases a esta conclusión: cuanto más nervios acumulas, más te duele.

Por qué te afecta tanto.
Ante una situación estresante tu organismo entiende que tiene que estar preparado para “reaccionar” y segrega una gran cantidad de adrenalina para permitir esta respuesta.

Los vasos sanguíneos se estrechan, se reduce el flujo sanguíneo y los músculos se contraen para permitir una “huida” a tiempo.

El estrés tensa los músculos y magnifica la sensación de dolor.

El problema es que si vives siempre con estrés, la producción de esta hormona es constante y los músculos permanecen tensos durante demasiadas horas.

Por eso aparecen dolores de espalda, lumbalgia…
Además, los nervios se activan cuando vives con estrés, lo que hace que percibas con más intensidad cualquier molestia.

Cómo deshacer los “nudos.
Muchas personas dicen tener “nudos” cuando están estresadas.

En efecto, se trata de pequeñas contracturas musculares provocadas por la tensión.

Hay gestos que ayudan a “deshacerlos”:Técnica de los pulgares.

Si sientes que tu musculatura está algo contracturada, aprieta con la yema del dedo pulgar sobre el punto doloroso.

Mantén la presión durante un minuto, hasta que notes que el nudo se “deshace”. Repite si es necesario.
El truco de la pelota.

Si no llegas al punto de dolor o el “nudo” persiste: túmbate, coloca en la zona dolorosa una pequeña pelota de tenis y hazla rodar levemente con el cuerpo.

También puedes colocar la pelota entre tu espalda y una pared.

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